15.3.17

granola


Esta receta de granola la descubrí hace mucho tiempo, y ya la hago con los ojos cerrados, quitando y añadiendo ingredientes según está provista mi despensa o se dispara mí imaginación cuando voy a comprar. Os aconsejo quitarle el azúcar de la receta original que enlazo al final, no le hace falta para ser sana y deliciosa.

INGREDIENTES
160 g de copos de avena gruesos sin gluten; 30 grs de semillas de lino; 60 grs de almendras crudas, y/o nueces, y/o avellanas, al gusto; 60 grs de pipas de calabaza; 25 grs de miel o sirope de ágave; 1 pizca de sal; 1/2 cucharadita de canela molida; 3-4 cucharadas de agua; 100 g de arándano azul

ELABORACIÓN
Precalentar el horno a 160ºC y forrar una bandeja grande con papel sulfurizado. Trocear ligeramente los frutos secos (almendras, nueces, avellanas) con un cuchillo o con una picadora. Si los arándanos estuvieran muy secos, los podemos dejar a remojo en agua o en una infusión de té.
Mezclar en un recipiente grande los copos de avena con  las semillas de lino, los frutos secos troceados y las pipas de calabaza. Añadir la sal, las especias, la miel o sirope de ágave e ir mezclando a medida que añadimos el agua poco a poco. Tiene que quedar todo humedecido, pero sin pasarnos.
Extender en una capa en la bandeja de horno. Podemos añadir los arándanos escurridos si son de gran tamaño y nos gusta que adquieran un toque crujiente, aunque hay que tener cuidado de que no se quemen. También los podemos reservar para el final. Hornear durante unos 15-20 minutos, removiendo con cuidado cada 5 minutos y vigilando que no se tueste demasiado. Dejar enfriar completamente antes de guardar.

Receta adaptada de esta: muesli crujiente de avena y almendras.

11.3.17

las tortitas americanas de la felicidad


Ayer pensaba en ir hoy a la ciudad a reencontrarme con ella desde detrás del objetivo de mi cámara. Puede parecer una tontería, pero la última vez que estuve haciendo fotos en Barcelona fue hace casi un año, y hasta hoy no me he visto capaz de cargar con el plus que representa llevar la cámara dentro de la mochila. Al final una infección de oído, sorprendentemente casi sin dolor, pero sorda como una tapia, me ha dicho que necesitaba la calma que me da el pueblo, dejarme envolver por la cotidianidad de un sábado. Despertar sin prisas al ritmo del desayuno de un día de fiesta, sentir en la cara la calidez de la primavera al salir de casa, perderme un rato entre libros en la biblioteca, comprar algunos alimentos que me hacen la vida más bella, y volver a mi ruta larga por el campo.

Y mientras todo esto sucedía, sentía la felicidad colarse por los poros de mi piel, sentir la ligereza, y las ganas al llegar a casa de cocinar para la merienda estas deliciosas tortitas americanas.

INGREDIENTES
200 grs de copos de avena sin gluten
1 cucharadita (de las de moka) de sal
3 cucharaditas (de las de moka) de levadura
1 cucharada sopera de miel
1 cucharada sopera de aceite
2 huevos
1 vaso (de los de agua) de leche de avena sin gluten

ELABORACIÓN
Empezamos triturando los copos de avena con un molinillo de café, sin llegar a transformarlos en una harina fina. También podríamos utilizar harina de avena sin gluten, u otro tipo de harina, pero al morder las tortitas me gusta encontrar algún que otro tropezón de copo que no ha terminado de triturarse, les da una textura deliciosa. Una vez procesados los copos los mezclamos en un bol con la sal y la levadura.

En otro bol batimos ligeramente los huevos y les añadimos el aceite, la leche y la miel. A la mezcla de líquidos se le añade la mezcla de harina, sal y levadura y lo batimos deprisa y poco tiempo, sin preocuparse si han quedado grumos, se disolverán al cocer las tortitas. Es mejor pasar el líquido espeso en una jarra para hacerlas.

Para cocer las tortitas se pone el volumen de una cucharada sopera de líquido, o un poco más, sobre una plancha o sartén antiadherente caliente. Cuando empiecen a salir burbujitas se le da la vuelta con una espátula para que se cueza por el otro lado. Han de quedar doradas.

Están deliciosas aun calientes. Si se tiene que esperar un poco se dejan en un lugar caliente unas sobre las otras.

Servirlas acompañadas de chocolate o mermelada o miel o crema de almendras, al gusto.